lunes, 19 de marzo de 2012

POR UN PREMIO ANDERSEN 2012 IBEROAMERICANO (y IV: ¡¡¡POR FIN!!!)

M.T. Andruetto
Bolonia es una ciudad italiana con un casco histórico medieval bellísimo y un movimiento cultural y estudiantil importante. Allí se realiza todos los meses de marzo la Feria Internacional del Libro Infantil, la más significativa de las que se celebran en los cinco continentes (bueno, cuatro, que en la Antártida los libros se congelan fácilmente). Un marco excelente para anunciar los premios Andersen 2012, galardones que cada dos años otorga la multinacional del libro infantil –el IBBY-. Hoy se dieron a conocer los galardonados y SI, SI, SI: ¡¡¡POR FIN EL PREMIO ANDERSEN HABLA ESPAÑOL!!! MARIA TERESA ANDRUETTO ha ganado el Andersen como escritora.
El jurado ha visto en ella su “maestría para escribir obras importantes y originales centradas fuertemente en lo estético. Sus libros recogen una gran variedad de temas, tales como migración, mundos interiores, injusticia, amor, pobreza, violencia o cuestiones políticas”.
Peter Sis

El jurado también premió como ilustrador a Peter Sis (Brno, Chequía, 1949), un autor con múltiples facetas artísticas y que como ilustrador infantil ha paseado su obra por muchos países. Para el jurado su “extraordinaria originalidad y poderosa profundidad creativa para relatar historias muy complejas” hacen que su obra “pueda interpretarse en varios diferentes niveles según sus diversos diseños y técnicas artísticas”.
Se completa el día boloñés dedicado a los galardones con el otorgado al programa “Abuelas Cuentacuentos” de la Fundación Mempo Giardinelli de Resistencia (Argentina): el 2012 IBBY-Asahi Reading Promotion Awards, compartido con el proyecto SIPAR de Camboya, libros para niños refugiados de pasadas pero cercanas guerras. Las Abuelas Cuentacuentos son un grupo de personas unidas por sus ganas de contar historias a sus nietos y a su comunidad, haciendo promoción de la lectura en lugares marginales y llegando con su palabra a miles de chicos, muchos de ellos marginados sociales. Pueden verse sus actividades en: http://www.abuelascuentacuento.org.ar/
ANDERSERN ILUSTRADO: PETER SIS
Peter Sis: "Subway"

La vida de Peter Sis tiene mucho de inquietud vital y búsqueda de la libertad. Nacido en Brno (actual República Checa), estudió en la Academia de Artes Aplicadas Praga y amplió saberes en el Royal College of Art de Londres. Dedicado al dibujo, diseño e ilustración, paso pronto a la realización de películas, premiadas en festivales en la antigua Berlín Oriental y en Toronto (Canadá). Su elección como director de un documental sobre los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984, boicoteados por el bloque comunista europeo, le llevaron a quedarse exiliado en el país que los organizaba –Estados Unidos-, radicándose en Nueva York y siendo apadrinado por Maurice Sendak, amigo suyo de largas correspondencias. Desde entonces se dedica al mundo del libro para niños con éxito desde sus comienzos (Newbery Medal en 1986 por The whipping boy) hasta hoy en día.
Peter Sis: "Madlenka"
Cinco libros suyos están editados en España: Mensajero de las estrellas: Galileo Galilei (Lumen, 2000), El perro de Madlenka (Lumen, 2002), El muro (Norma, 2009), Madlenka (Lumen, 2009) y El soñador (Everest, 2010). Hace dieciséis años Peter comentaba que crecer en Praga le marcó su vida: “Cuando era niño, nunca me gustó mucho vivir allí. La ciudad daba un poco de miedo, con todas sus calles empedradas, sombras oscuras y sótanos oscuros y fríos. He estado en muchas otras ciudades, pero nunca tengo la sensación que tuve en Praga. Pero hoy en día me gustaría estar allí para visitar a mi familia, algo difícil de hacer con hijos y un trabajo como el mío”. Un trabajo en el que perdura su pasado checoeslovaco, tanto en sus figuras infantiles como en todo un cómic como El muro, crecer tras el telón de acero. Puede verse su obra en: http://www.petersis.com/
ANDERSEN POR ESCRITO: MARIA TERESA ANDRUETTO
María Teresa camina por el mundo con ojos de niña curiosa, asombrada de cómo una hija de familia de piamonteses ha llegado a ser escuchada y leída en todos los rincones de Argentina y de parte del mundo. Ahora, con el Andersen bajo el brazo, los rincones se multiplican. Una autora que crea sin imposiciones: "Un escritor es un trabajador honesto. Alguien diferente de otros escritores es justamente eso: un escritor. Si se es igual a muchos, entonces ya estamos fuera de la creación que reclama en sí misma el trazo personal”. Y continúa en su libro Hacia una literatura sin adjetivos (Comunicarte, 2009): “La obra de un escritor no puede definirse por sus intenciones sino por sus resultados. Si algo tienen en común los buenos escritores de todos los tiempos es justamente que tienen poco en común unos con otros, incluso a veces se diferencian fuertemente o se oponen francamente unos a otros. Aparece entonces una primera certeza: un buen escritor es un escritor diferente a otros escritores”.
Una escritora diferente y con fuerte trazo personal en sus historias sin edad pero con lectores infantiles y juveniles: Agua Cero, Benjamino, Campeón, El anillo encantado, El Árbol de Lilas, El caballo de Chuang Tzu, El incendio, El país de Juan, Fefa es así, Huellas en la arena, La durmiente, La mujer vampiro, Misterio en la Patagonia, Solgo, Stefano, Trenes, Veladuras y La niña, el corazón y la casa. Tres de ellos han sido publicados en España: El país de Juan (Anaya, 2003), La escritura en el taller (Anaya, 2008) y Stefano (SM, 2011). Para encontrar más de su vida y obra: http://www.teresaandruetto.com.ar/
Lo dicho: ¡¡¡Por fin!!! Ya tenemos alguien que nos hable español en el mundo del Andersen, algo que se oirá en su discurso de agradecimiento el próximo agosto en Londres en un Congreso Mundial del IBBY con un lema que permite mucho juego: “Cruzando fronteras: Traducciones y Migraciones”.

POR UN PREMIO ANDERSEN 2012 IBEROAMERICANO (III: ILUSTRADORES)


Javier Zabala en un taller
Treinta son –eran en estos momentos de escribir la crónica- los candidatos al Premio Andersen 2012 en el apartado de Ilustración. Cuatro de ellos iberoamericanos, un numero que da mayores posibilidades de llegar a ser galardonado que el de escritores (solo dos) y que se concreta en los pinceles y lápices de Pablo Bernasconi (Argentina), Roger Mello (Brasil), Javier Zabala (España) y Arnal Ballester (Venezuela).
Roger Mello
En mis preferencias de escritores  a los dos de habla española –Andruetto y Fernández Paz- se unían otros tres. El jurado ha elegido ya los cinco finalistas y han quedado entre ellos María Teresa Andruetto (Argentina) y Blanca Pitzorno (Italia). Uno sigue apostando por estas dos escritoras de apellido italiano y sensibilidad entrañable, con historias llenas de realidad que son un lujo en la literatura para niños.
Pero esta entrega iba de ilustradores, de la treintena de candidatos que el jurado ha reducido a cinco antes de su decisión este lunes próximo. Estos pre-seleccionados son:
"Santiago" - Javier Zabala

* Mohammad Ali Beniasadi (Irán), por usar diferentes técnicas y colores y tener un sutil sentido del humor en sus trabajos.
* John Burningham (UK, Reino Unido, ¿los demás están desunidos?) por su uso delicado de la ironía al mismo tiempo que la inocencia y una gran seriedad, logrando crear con su uso de la línea y el color una gran intimidad con el lector (les aseguro que todo esto dice el jurado, aunque sean cosas contradictorias –ironía e inocencia- o imposibles –intimidad con el lector-).
"Maria Teresa" - Roger Mello

* Roger Mello (Brasil) que llega al lector a través de la cultura popular, de las viejas leyendas y tradiciones del Brasil, logrando con brillantes colores e imágenes llenar de significado los textos y expresar con delicadeza las emociones.
* Peter Sís (República Checa) tiene una extraordinaria originalidad y usa su poderosa imaginación para crear complejas y bien documentadas historias usando diferentes diseños y técnicas artísticas.
* Javier Zabala (España) tiene una gran habilidad para transformar el lenguaje gráfico en narrativa (signos narrativos dice el jurado, pero juro que no sé lo que es esto) a través de complejas, intuitivas y detalladas representaciones.
Un ausente y dos apuestas
Uno siente que no se haya reconocido el trabajo de Gennadij Spirin (Moscú, Rusia, 1948) un gran revolucionario con sus acuarelas y dibujos que combinan la tradición rusa con historias actuales. Para mí era, y es, maestro de maestros y con suficiente obra publicada fuera de su país para haber influido tanto en artistas europeos como americanos. Sus ilustraciones son obras de arte y están en los museos. Pero, probablemente, su candidatura no contó con apoyos ni en el jurado ni en un dossier “moderno y distinguido”.
Ilustración Javier Zabala
Así que, en esta ilustrada final del Andersen 2012,  uno hincha o apuesta por Roger y Javier, un brasileño y un español con la originalidad como bandera en sus trabajos, uno dibujando desde las entrañas de culturas milenarias y otro con todo el colorido brasileño en sus pinceles: Javier Zabala y Roger Mello.
Javier Zabala (León, España, 1962) es un genio de la acuarela que mezcla con otras técnicas y texturas en expresivos dibujos. Se ha atrevido con las grandes obras de la literatura universal (léase el Quijote o El gato con botas) y ejerce su magisterio dentro y fuera de España. Cada uno de sus libros es diferente y sus álbumes tienen la habilidad de ir más allá de los textos, en interpretaciones que enriquecen tanto un Hamlet para niños como un El Conde Lucanor. Puede verse su trabajo en: http://www.javierzabala.com/
"Navidad con libros" - Roger Mello
Roger Mello (Brasilia, Brasil, 1965) es un genio del color en libros desbordantes. Mis hijas tienen libros suyos dedicados y tanto sus historias de la tradición brasileña como sus viñetas de animales sorprenden desde corta edad (del lector). Ha publicado casi un centenar de libros, muchos de los cuales escribe él mismo, pudiéndose ver una evolución que llega a ofrecer en sus trabajos cada vez más lecturas múltiples y detalladas. Es un artista festivo y se agradece. Tiene un blog conjunto en: http://capaduraemcingapura.blogspot.com.ar/


La suerte está echada, pero desde aquí un último ánimo para Roger y Javier, Javier y Roger.

POR UN PREMIO ANDERSEN 2012 IBEROAMERICANO (II: MARIA TERESA ANDRUETTO)

“Decíamos ayer…” decía Fray Luis de León, poeta nacido en otro lugar de la Mancha. Pues decíamos ayer que el Premio Andersen no habla español y que solo dos escritores de todo el universo de la lengua española -implantada en más de veinte países como primera lengua de sus habitantes y lectores- son candidatos este año 2012 a este galardón. Paradójico y cuestionable, pero real como la Real Academia de la Lengua misma.

La primera de las candidatas nació en Arroyo Cabral (Córdoba, Argentina) un verano del año 1954. Cordobesa de arriba abajo, transcurrió su infancia en la localidad más serrana de Oliva, estudiando Literatura en la docta Córdoba (Argentina). Luego de búsquedas y trabajos patagónicos volvió a su tierra natal fundando el CEDILIJ, un centro especializado en lectura y literatura infantil. Después trabajó en la formación de maestros, creó centros de estudio y revistas especializadas, dirigió colecciones y participó en diversos planes de lectura, municipales, provinciales y nacionales. Publica su primera obra en 1993 y desde entonces se han multiplicado sus escritos en los campos de la poesía, ensayo, teatro y literatura infantil, con dieciocho libros en su haber para niños y jóvenes, además de participar en varias antologías. Varias veces premiada, es el V Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil 2010 su más preciado laurel.
Su obra para niños presenta variados registros presididos todos por su herencia italiana –piamontesa- que surge en pequeños cuentos y grandes novelas como Stefano (1997), con varias reediciones argentinas y una reciente edición española. Ha reunido su experiencia literaria en talleres de escritura en dos libros realizados en colaboración, La escritura en el taller (Anaya, 2008) y El taller de escritura en la escuela (Comunicarte, 2010) y sus reflexiones en Hacia una literatura sin adjetivos (Comunicarte, 2009). Sus libros rescatan historias de su infancia, anécdotas de su entorno cordobés (todo un pueblo en Dale campeón, 2000) o grandes temas actuales puestos en voces de protagonistas infantiles. Para ella cuenta más la intensidad de la historia que su temática y gusta ocultarle al lector rastros y datos para en un momento –generalmente final- sorprenderle. La infancia, su infancia, pesa mucho en su obra en lo que ella entiende como “potencia de la materia adquirida en esos primeros años”.
María Teresa colaboró en el pasado número de diciembre de mi revista, un número dedicado a la LIJ Iberoamericana, con un artículo breve que quería ser una reflexión sobre su trabajo, un camino literario hacia muchos mundos. Un camino que ella siempre transita entre sus recuerdos, sus historias cordobesas y sus lecturas universales. Qué mejor forma de conocerla que adentrarse en sus palabras: “Un día en Epidauro”.
UN DÍA EN EPIDAURO
La literatura es un lugar a donde se puede ir en busca de una verdad: bajo la ficción (o sea bajo la forma artística de la mentira) se puede decir una verdad privada e íntima que se vuelve social al compartirse. No se trata de la verdad. Tampoco de una verdad previa a la escritura, sino de un camino, de una búsqueda, porque para quien escribe el mundo no es un lugar sobre el que ya todo se sabe sino una materia viva y altamente compleja donde ciertas cuestiones insisten en permanecer ocultas u olvidadas.
Al escribir se ignoran muchas cosas sobre lo que se escribe, se ignora por supuesto mucho más de lo que se sabe y esa ignorancia, esos tanteos, ese afán por comprender, es la única certeza que tenemos. Un buen escritor trabaja contra la norma, contra lo correcto, lo bien dicho, lo adecuado y lo educado. Si no existe esa resistencia, el lenguaje se disuelve, por eso la palabra profesional relacionada a un escritor, es una palabra de la que debiéramos desconfiar: amenaza con instalar lo que se escribe (es decir lo que debiera ser producto de nuestros tanteos o nuestros desvíos en busca de la propia cosa) en el territorio de lo oficial, lo funcional y lo utilitario.
No dejo de preguntarme dónde está lo propio entendiendo que la propia cosa es algo difícil de descubrir, que no se trata de lo que está más a mano, sino casi siempre de los aspectos más ocultos, más opacos y resistentes de lo cotidiano y de lo común.  Al mismo tiempo, lo propio se manifiesta a través de un uso propio, no alienado ni banalizado, del lenguaje. Es en esa voz más personal donde se genera un pensamiento y sentimiento también propios. Escribir libros que exploran en distintos géneros (narrativa, poesía, teatro) y llegan a distintos destinatarios (niños y jóvenes o adultos) como es mi caso, editar en editoriales grandes y pequeñas, circular por lo tanto en circuitos más generales y en otros alternativos, decidir no pertenecer ni a un género literario, ni a una editorial ni a una institución privada, ni a un estamento del Estado ha tenido para la circulación de mis libros y mi reconocimiento como escritora algunos costos y para mi escritura ha tenido muchas ganancias.
No se puede separar lo que un escritor es de lo que hace: todo lo que su hacer tiene proviene de lo que es. Profundamente ético es el lugar que le cabe ocupar al escritor frente a su obra y la recompensa a muchas horas de conmoción, de concentración, de persistente atención y de paciencia, es una paga que no tenemos derecho a pedir, que llega sola cuando llega y se hace con un tributo que sólo puede ofrecer el lector. Eso pretendo, que lo que escribo en soledad, profundamente inmersa en mí, habite en la memoria de un lector. Espero una cierta, humana, perdurabilidad, y esa es la pretensión mayor de todas las que podemos tener con respecto a la escritura. Por supuesto que, para esperar eso hay que tener todavía una cierta fe en el mundo y una cierta esperanza.

martes, 13 de marzo de 2012

POR UN PREMIO ANDERSEN 2012 IBEROAMERICANO (I)

H.C. Andersen
Desde hace ya más tres décadas de seguimiento del mundo de la LIJ uno en su observatorio de Literahartura Infantil viene confirmando que el Premio Andersen (máximo galardón en este mundillo hasta la llegada del Premio Astrid Lindgren en el año2002) no se otorga a autores que escriban en español o a ilustradores de los países con el castellano como lengua principal. El colonianismo de los anglo-sajones es casi total, imponiendo sus gustos y sus autores: blanquitos, europeos, hablantes del inglés y mayorcitos. Hay años en que los dos premiados –escritor e ilustrador- fueron ingleses o australianos y la sospecha de que la agencia de publicidad del organismo que los avala tiene bastante que ver en todo ello surgió tras los premios del año 2010.

Otorgados cada dos años por el IBBY (internacional del libro para niños) se suelen anunciar en la Feria del Libro de Bolonia (Italia) y otorgar en el congreso que se realiza en algún lugar del mundo ese mismo año. En el 2012 es en Londres (Inglaterra y su UK). Una feria esta boloñesa que va a ver como este año se anuncian, en la semana del 19 al 23 de marzo, tanto el galardón sueco de Astrid Lindgren como el de la multinacional del Andersen. Las comparaciones van a ser muy odiosas.
Más de treinta años reivindicando un premio Andersen que hable español (además de gallego, vasco, catalán, quechua, guaraní o aimara, si el candidato escribe o ilustra en estas lenguas) hace que pidamos que 2012 sea el año indicado para no retrasarlo más. Posibilidades pocas (se otorga y recibe en Londres), a pesar de presidir el jurado una experta española, María Jesús Gil, acompañada de una jurado argentina, Nora Lia Sormani. Candidatos iberoamericanos escasos. Dos escritores: María Teresa Andruetto por Argentina y Agustín Fernández Paz por España, Agustín escribiendo mayoritariamente en gallego. Tres ilustradores: Pablo Bernasconi por Argentina, Javier Zabala por España y Arnal Ballester por Venezuela. ¿No hay en otros países candidatos: México, Colombia, Portugal, Cuba…? ¿No nos valoramos? ¿Estamos hartos ya de un IBBY angloparlante y anglocéntrico y ni lo intentamos? ¿Los venezolanos se habrán leído las bases del premio al postular a un catalán que trabaja y vive en Barcelona? (lo mismo que los finlandeses, que presentan a dos hermanas como escritoras a cuatro manos).
Interpelando que es gerundio
Y uno piensa: ¿Cómo se van a leer los jurados ruso, turco, sueco, griego o iraní los libros de Andruetto o Fernández Paz? ¿Se va a premiar por el dossier en inglés más voluminoso o el que tenga las ilustraciones más políticamente correctas? ¿Va a volver a arrimar el ascua a su sardina la sempiterna secretaria del jurado Liz Page? ¿Por qué últimamente siempre hay dos brasileños/as como miembros del jurado? ¿Cómo se compara y valora a un escritor serbio, frente a un coreano o un iraní? ¿Qué opinará el jurado de Masamoto Nasu o Mohammad Ali Baniasadi, dos ejemplos no europeos de los pocos que hay? Las respuestas pronto.

Phillip Pullman
Quinielas
A la gente del IBBY no les gusta que se hable de favoritos, menos de favoritismos, cuando es bastante claro y meridiano el peso de unos países sobre otros, siempre a favor de lo anglo-sajón. Pero uno se atreve a elegir tres nombres como posibles Andersen:
1. Phillip Pullman (Reino Unido de Gran Bretaña y Norte de Irlanda). El premio se da en Londres y, como uno nunca se ha creído lo del juego limpio británico, hay que barrer para casa y dárselo a un escritor con  veinte libros en su haber y una trilogía sobre mundos oscuros mundialmente conocida. Pullman ya fue candidato al Andersen; repite, ahora con más galones. Como coleccionista de galardones ya obtuvo en el 2005 el premio Astrid Lindgren. Sus auspiciadores están que se salen: su obra es un ejemplo de filosofía haciendo llegar a los niños y jóvenes temas como el hombre y la muerte, Dios y el Diablo, la inocencia y la experiencia. 

Paul Maar
2. Paul Maar (alemán residente en Baviera). La sempiterna jurado del IBBY Liz Page (residente en Suiza) gusta de la literatura alemana y esto se nota cíclicamente. Puede tocar otra vez las teclas adecuadas para que el 2012 tenga premiado germanófilo. Maar, con casi una decena de libros en español y un oficio de más de cuarenta años escribiendo, también colecciona premios con nombre de escritores: el E.T.A. Hoffman, el Hermanos Grimm… le falta el Andersen.

Bianca Pitzorno
3. Bianca Pitzorno (Italia). Entre tanto candidato hombre (16) hay once mujeres escritoras, una de ellas una novelista con más de cuarenta libros escritos. Bianca mezcla una literatura realista, llena de problemas sociales, con una ternura y poesía pocas veces leída en obras para niños. Muchas de sus obras están traducidas al español, incluso un proyecto solidario suyo de una serie de libros -que forman una saga llena de islas- fue editado primero en español que italiano. Uno la conoce, la ha leído y entrevistado y sería una gran alegría verla premiada.
Otro día les hablo de los ilustradores y les presento a mis escritores favoritos del alma: la argentina María Teresa Andruetto y el español Agustín Fernández Paz (señor Paz para la gente del IBBY tan desconocedora de lo latino).

lunes, 30 de enero de 2012

LIBROS PARA PRIMEROS LECTORES (0-2 AÑOS) - Y 5 (QUINQUE ET FINE)

Como empecé diciéndoles, estas entradas para Primeros Lectores nacieron de un encargo de una editorial catalana –ediciones Somoslibros o editorial Bonal- que no paga a sus colaboradores. Su propuesta de libros fue bastante disparatada; la hermana de la editora era pedagoga y como editora “in pectore” impuso libros difíciles o imposibles para niños menores de 24 meses. Uno pudo quitar más de una decena, pero quedaron para ser comentados algunos que yo no pondría en manos de un primer lector (o ya puestos contaría otras historias a partir de sus imágenes).

Intenté entonces sacarles algún partido o utilidad, pero si alguien da a leer La merienda del señor verde a su hijo/a pensando que habla de colores se encontrará con un libro que un adulto necesita repensar y consultar con su analista.

En fin: LIBROS ESPECIALES PARA SEGUNDOS LECTORES (EL PRIMER LECTOR ES EL NIÑO; EL SEGUNDO suele ser SU PADRE O MADRE).

El sueño de Marta
Autor: Antonio Santos.
Ilustrador: Antonio Santos.
16 páginas. 17 x 17 cm. Anaya. Febrero 2007.

Libros sobre sueños hay muchos pero pocos pensados para niños con gusto por los textos poéticos y los cuentos encadenados. Todo comienza con la frase “Del árbol cayó una semilla, y el viento la llevó hasta el lomo de un caballo”, acompañada de la imagen de un estilizado caballo marrón, algo picassiano, sobre el que se apoya un escuálido árbol verde con flores y semillas rojas.

Las ilustraciones, hechas con recortes de cartulina pegados sobre fondo blanco, dan un aire onírico a unos textos que son pequeños sueños de una niña que duerme en su cama azul, con su almohada azul y una luna que la acompaña. Antonio Santos (Lupiñén, Huesca, 1955) quiere regalarles libros a sus hijas y de su imaginación surgen textos de estructura sencilla y conceptos complejos. Pero de sueños y fantasías también saben los niños muy pequeños y les gusta jugar a inventarse mundos. Este libro los ayuda a ello y a aprender que todo puede estar relacionado, incluso las flores y los caballitos alados.

Libro de nanas
Autores: Varios.
Ilustradora: Noemí Villamuza.
120 páginas. 20 x 24 cm. Media Vaca. 2004.

Lo mejor de un libro de nanas es el poder cantárselas a ese destinatario infante con pocos meses y menos años. Un libro lleno de esas canciones de cuna que todas las culturas poseen, y que muchos poetas y literatos han escrito, es todo un regalo para el oído. Leer y hacer escuchar los versos tiernos de Gabriela Mistral en su poema “Apegado a mí” o declamar las “Nanas de la cebolla” de Miguel Hernández es una delicia que educa al niño en el suave sonido de unos versos pensados para hacerle dormir o, simplemente, hacerle sentir el rumor de la palabra.

Una obra pensada para los mediadores, para padres que quieran disfrutar con sus hijos observadores de imágenes y oyentes ávidos. Nana a nana, todo un gran universo poético desfila en la selección realizada por Herrín Hidalgo: Lorca, Celaya, Goytisolo, Víctor Jara, Gloria Fuertes, Nicolás Guillén… Nanas con imágenes delicadas en blanco y negro que apuntan a una interpretación adulta: osos que mecen, cebollas que vuelan, niñas que duermen o se despiertan.

La luna. Cuento para leer a oscuras
Autor: Ignasi Valios.
Ilustrador: Ignasi Valios.
20 páginas. 16 x 19 cm. Anaya. Mayo 2002.

Acercar la poesía a los más pequeños, a esos que escuchan y se fijan en todo lo que les rodea sin saber descifrar casi nada, es una tarea que se hace con canciones, nanas, adivinanzas, dichos, retahílas, poemas y cualquier tipo de verso de la tradición oral. Si las poesías hablan de la luna, de todas las posibilidades de acercar este astro tan idílico a los más pequeños, bienvenida sea.

Esto es lo que tiene esta obra, atrayente por muchos más motivos que unos textos que parten del imaginario popular, donde junto a ratones que miran la luna y quieren llegar hasta ella aparece algo maravilloso: el libro se puede leer a oscuras. En palabras del autor: “Son cuentos impresos en tinta luminiscente y cuando los niños apagan la luz aparecen las imágenes y los textos de forma mágica para ellos. Les encanta”. Y es verdad. Un libro para disfrutar solo, acompañado, a pleno sol o con todo a oscuras. Un disfrute de libro que ayuda a empezar a entender los ritmos poéticos.

La merienda del señor Verde
Autor: Javier Sáez Castán.
Ilustrador: Javier Sáez Castán.
36 páginas. 21,4 x 31,5 cm. Ekaré. Noviembre 2007

Muchos son los libros sobre los colores que inundan las estanterías para primeros lectores, pero ninguno los presenta con vida personal propia y dentro de un relato que tiene tantas lecturas como lectores. Una historia en la que el color verde es el protagonista al convocar a otros colores a resolver un misterio que se va dilucidando entre sonrisas, homenajes al surrealismo -más en concreto a la figura de Magritte- y en coloridas páginas dedicadas al Azul, Amarillo, Pardo, Negro y Púrpura.

Un álbum que necesita mediadores. Padres atentos para que, en los primeros años de sus hijos, los ojos del niño sepan entrar en el juego de pintar pompas de púrpura o cielos azules que el ilustrador Javier Sáez Castán (Huesca, 1964) propone y que, sin entender tantas claves y detalles del libro, disfrutan con señores que parecen salidos de otras épocas. Un álbum que es una clase de pintura.


COROLLARIUM (O CONSECUENCIA DE TODO ESTO): Del libro de La merienda del señor verde ya he hablado un poco en la introducción. Además es un libro algo críptico y con referencias muy adultas, es una obra en la que no hay forma que un niño menor de dos años pase físicamene sus páginas y entienda la vestimenta de los señores y señoras, que no se parece a la de su familia o conocidos de su barrio o pueblo.

El sueño de Marta para mí es un libro fallido, demasiado poético para un primer lector que no entiende la sucesión de apariciones del libro y que no comprende el surrealismo de las imágenes, por más que las explique uno con otros términos y que todo sea un sueño.

La luna es un libro divertido pero imposible para alguien menor de dos años que acaba poniéndose nervioso cuando no ve lo que el adulto dice que hay y que no hay forma que tenga lectura autónoma. Un libro en blanco para lectores más mayores.

El libro de nanas es todo un despliegue de ilustración y edición pero es un libro que físicamente no se puede manejar por alguien pequeño. Imágenes de difícil comprensión lo mismo que muchos textos. Un buen libro para los padres al que se le pediría la música; sin ella una nana es menos nana.

domingo, 29 de enero de 2012

LIBROS PARA PRIMEROS LECTORES (0-2 AÑOS) - 4 (IV EN OLISSIPO)

En este mundo de la LIJ muchos de los mediadores entre el libro y el niño (o bebé) gustan de poner para qué edad se pensó, se debe utilizar o leer un libro, para que años con el símbolo “+” es aconsejable acercarse a sus páginas. Así que de repente nos vemos con recomendaciones para “+ de 3 años” por parte de editoriales, aprendices de críticos en revistas y diarios, maestros, planes nacionales de lectura y otras hierbas literarias que florecen en catálogos y “cánones” varios. 

(Paréntesis: ¿Se han fijado ustedes en que cuando quieren saber alguna cosa de un libro nuevo o editado recientemente CASI TODOS LOS QUE LO COMENTAN DICEN LO MISMO, EXACTAMENTE LO MISMO? Que lo que envía la editorial en su información se repite invariablemente en blogs, foros, lugares que venden libros, bibliotecas y otras páginas web? Hagan la prueba)

La cuarta selección de libros para primeros lectores quiere rescatar esos libros que dicen son para mayores de tres años, pero que funcionan y son leídos por los que se acercan a los dos años. Mi hija con año y medio recorría autónomamente las páginas de Todo un mundo, disfrutando de cada ilustración y de su imaginación aplicada a unas imágenes pluridisciplinares, en un libro que se recomienda para niños tres años mayores que ella. Lo mismo ocurre con los bostezos de Tse-Tsé o las 54 páginas de Maisy, llenas de conceptos que alguien con dieciocho meses no debiera conocer.

Lo dicho: LIBROS PARA ESOS PRIMEROS LECTORES ENTRE UNO Y DOS AÑOS QUE OTROS EN ESTE MUNDO DE LA LITERAHARTURA DICEN QUE SON PARA MAYORES DE TRES. Disfrútenlos.


Todo un mundo
Autores: Katy Couprie - Antonin Louchard.
Ilustradores: Varios.
256 páginas. 16 x 16 cm. Anaya. Octubre 2003.

Hay obras que no son libros de poesía para niños, ni tampoco álbumes ilustrados, ni siquiera cuentos o relatos con historia… hay libros inclasificables, pero que tienen un poco de todo: aliento poético, imágenes relacionadas, una invitación a la lectura narrativa. Todo un mundo hace honor al título; un libro sin texto, con pequeño formato cuadrado y abundantes páginas, que mezcla toda una amplia variedad de estilos e imágenes: radiografías, papel maché, dibujos, pintura, fotos de objetos y  de personas. Se pasa de una imagen a otra por asociación de ideas: desayuno-biberón-leche-vaca… para hacer pensar el hilo conductor, la idea que los atraviesa. Un juego que atrapa, que hace soñar y reflexionar a la vez.

Una obra que parece un diccionario de imágenes pero acaba siendo una atrevida apuesta gráfica de dos autores franceses para pequeños lectores, quienes entienden mejor que los adultos muchas cosas que se les presentan. No en vano el universo del libro es la vida cotidiana, la naturaleza, la ciudad, los animales, la familia: el mundo que está descubriendo el niño. Un álbum con epílogo para padres.

Tse-Tsé
Autor: Frederique Bertrand y otros.
Ilustrador: Frederique Bertrand y otros.
32 páginas. 17 x 17 cm. Fondo Cultura Económica. Enero 2000.

Cuatro ilustradores y diseñadores gráficos franceses se pusieron hace doce años a inventar un álbum colectivo lleno de bostezos. Era un juego con destinatarios infantiles que una vez terminado resultó un seductor libro para todos los públicos, incluidos bebés.

Una obra con unas instrucciones previas: “Vamos a jugar un juego. Quien no bostece durante todo el libro le gana a la mosca tse-tsé. Advertencia: este libro puede provocar algunos fenómenos de somnolencia y amodorramientos”. Luego vienen treinta y dos páginas sin palabras llenas de bostezos, de todas las formas y colores, con varios hilos conductores que pueden seguirse o simplemente imaginarse. Existe una banda de música desperdigada por las páginas, con bostezos importantes, que se junta en un gran bostezo final. En medio, guiños humorísticos, ilustraciones sobre materiales previos como cuadernos o billetes de tren, invitaciones a mirar todos los rincones de páginas que incitan al sueño. Libro todo juego y sonrisa, donde la famosa mosca tse-tsé es un recurso burlón más.

Con amor de bebé
Autor: William Lach.
Ilustradora: Mary Cassatt.
44 páginas. 22 x 22 cm. Serrés. Noviembre 2005

Cuando Mary Cassatt (1844-1926) convivía con los impresionistas franceses en el París de finales del siglo XIX no se imaginaba que sus cuadros acabarían siendo el centro de un libro para primeros lectores, para bebés. Dieciséis de sus obras -cuadros, grabados y pasteles- conforman una obra que es una hermosa muestra de las relaciones entre madre e hijo, donde cada gesto, cada detalle, desborda ternura. Un libro para que los casi bebés perciban cuanto antes otras estéticas, para que su ojo empiece a descifrar imágenes artísticas. 

Un álbum que se completa con breves textos de William Lach, donde se explicita lo que los bebés realizan: duermen, aplauden, beben leche, leen, observan… Un libro para mirar, para jugar con un bebé atento en brazos. Así, de este modo, este asimila que el arte puede sentirse desde la cuna, arte realizado por una gran impresionista norteamericana que nos sorprende con su mirada materna desde la portada.

El trapito feliz
Autor: Tony Ross
Ilustraciones: Tony Ross.
24 páginas. 20,5 x 24 cm. Fondo Cultura Económica. Enero 1994.

Hay muchos libros que cuentan dos historias, pero pocos lo hacen partiendo de portadas contrapuestas. Uno solo está pensado para primeros lectores y es obra del autor e ilustrador inglés Tony Ross (Londres, 1938), que siempre introduce el  juego y el humor en sus obras.

Dos historias en torno a un trapo que confluyen en una doble página central cuyo contenido no conviene desvelar: son dos finales en uno. Los comienzos son las andanzas de Pablo, niño de pocos años, disfrutando con su trapo convertido en nave espacial o barco pirata, y las aventuras de Lucy, niña para la que su trapo es la piel de un oso que recorre su casa. Álbum con dos portadas y muchos juegos en su interior, desde la lectura de las divertidas imágenes de sus personajes hasta cualquier otra imaginación de lo que se puede hacer con un trapo. Un libro que necesita mediador para despertar la creatividad del pequeño lector.

Tener un patito es útil - Tener un nene es útil
Autora: Isol.
Ilustradora: Isol.
34 páginas. 16 x 15 cm. Fondo Cultura Económica. Enero 2007.

Tener un pato puede ser muy útil, pero más útil puede ser conocer el punto de vista del pato sobre el pretendido dueño, un nene casi sin años. Este es el juego que propone la argentina Isol (Buenos Aires, 1972) en un libro que es un objeto: un acordeón de casi tres metros de largo, con diecisiete láminas a cada lado, una cara amarilla dedicada a cómo ve un niño lo que puede hacer con su pato y una cara azul donde el pato es el que opina sobre sus actividades con el nene: “Luego lo dejo en la tina” diría el niño frente a “Luego nado un poco” que diría el pato.

Todo empieza cuando “Me encontré un patito y lo agarré” y sigue con la misma historia contada en dos versiones. Un libro-juego que quiere ser un libro conceptual y hacer pensar a los pequeños de la casa, que disfrutan simplemente desplegando el libro, siguiendo las peripecias de la pareja  “pato-nene” e imaginando lo que harían ellos.

Pipí Caca
Autora: Stephanie Blake.
Ilustradora: Stephanie Blake.
40 páginas. 28 x 23 cm. Corimbo. Febrero 2006.

“Había una vez un conejito que solo sabía decir una cosa: Pipí Caca” es el comienzo de un cuento donde las palabras más usadas por los niños pequeños se repiten hasta la sorpresa final. En medio, un lobo se come al conejito Simón que logra salvarse gracias a su insistencia verbal. 
Una historia llena de humor en la que los pequeños lectores se ríen solo con oír las palabras mágicas, “Caca Boudin” en el original francés, “Caca de vaca” o “Flor de caca” en otras traducciones. La autora (Estados Unidos, 1968) logra crear un personaje con breves trazos, jugando con los contrastes y los colores, con los fondos y las tipografías: a un inmaculadamente blanco Simón le rodean siempre vivos colores. Un personaje que sintoniza con el niño que no come, tiene piojos o no para de juguetear y que sonríe con sus dos dientes desde la portada del libro. Un álbum para que los más pequeños empiecen a jugar con todo tipo de palabras, siempre con humor.


Maisy grande, Maisy pequeña
Autora: Lucy Cousins.
Ilustradora: Lucy Cousins.
54 páginas. 25 x 25 cm. Serrés. Julio 2007.

Un libro que tiene como título dos opuestos, parece que puede hablar de conceptos muy separados entre sí. Esto es lo que hace una de las ratitas que pululan por las bibliotecas de los más pequeños. Una rata blanca, con seis pelos en los bigotes, pero con pequeños toques crema en las patas, orejas, cola y nariz. Una rata que nació en 1990 de la mano de la autora inglesa Lucy Cousins (Reading, 1962) y que como otros roedores más ilustres alcanzó éxito televisivo. Lucy se inspira en anécdotas de la vida de sus cuatro hijos como pequeños argumentos para sus álbumes.

Calor y frío, contenta y triste, dentro y fuera, grueso y fino, alto y bajo, joven y viejo, ondulado y liso, son algunas de las numerosas oposiciones explicadas con juguetes, animales y Maisy. Una tipografía metida dentro de los dibujos hace más atrayente el álbum, que acaba siendo un acompañante para momentos de placer. Maisy y sus libros despiertan en los más pequeños la curiosidad y las ganas de saber.

Juan y Tolola - Opuestos
Autora: Lauren Child.
Ilustradora: Lauren Child.
12 páginas. 22 x 24 cm. Serrés. Agosto 2007.

Lauren Child (Malborough, 1967) es una de las autoras inglesas más conocidas en el mundo por sus personajes de Charlie y Lola, pensados primero como libros y serie de televisión después. Charlie es Juan y Lola es Tolola , dos hermanos de siete y cuatro años que viven juntos pequeñas aventuras. Tolola es pequeña -“No soy grande en absoluto” “Todavía no soy mayor”- y divertida. Juan es más serio e imaginativo.

Sus libros están llenos de un despliegue gráfico magnífico -dibujos, fotos, tipografías que suben, bajan y se retuercen, fondos todos diferentes, brillos- junto a unas figuras de trazos rápidos y aparentemente sencillos. Libros para ver y jugar con las imágenes y sorprenderse en cada página con los colores y las formas, aprendiendo  los opuestos de forma visual. Álbum en cartoné, sencillo pero inteligente, con los primeros conceptos infantiles expuestos sin casi explicaciones. Una forma agradable de aprender y de disfrutar de un libro lleno de ocurrencias.

sábado, 28 de enero de 2012

LIBROS PARA PRIMEROS LECTORES (0-2 AÑOS) - 3 (III EN IULIOBRIGA)

Cumplidos los doce meses, el comerse el mundo (etapa oral de los bebés) deja paso a nombrarlo, a tener curiosidad por cada objeto, animal y mayoría de personas. Interesan los nombres de los próximos, sean abuelos, tíos o mascotas domésticas. Las muñecas y los “chiches” tienen “apellido” y el mundo del lenguaje entra por todos los sentidos. Es un buen momento para que los libros estén allí empezando a contar historias.

Historias cotidianas como la de un pequeño conejo al que su padre hace todo un viaje por la casa hasta que logra llevarlo a la cama (libro de Buenas noches) o ese viaje de un cocodrilo llamado Coc con sus amigos. Libros que forman parte de la biblioteca de mi hija, que no solo se los sabe de memoria sino que descubre detalles que no ven sus padres (El libro del otoño es inmejorable para esto), juega sola con la oruga glotona, explica a las muñecas dónde está el chupete de Dudú o se entusiasma con los cuentos acumulativos.
Resumiendo: LIBROS PARA LA ETAPA ENTRE LOS 12 Y LOS 24 MESES que ofrecen historias y que están pensados por creadores con sensibilidad (no es que los ejecutivos de la Disney no la tengan, pero no lo parece en sus productos para estas edades). Ah, se puede seguir releyendo los libros del primer año, que el elefante Elmer crece y los juegos de Taro Gomi siguen encantando.

Buenas noches
Autora: Rotraut Susanne Berner.
Ilustradora: Rotraut Susanne Berner.
18 páginas. 15 x 21 cm. Anaya. Marzo 2002.

Hay muchas formas de irse a la cama, pero pocas como las que propone a través de su personaje Miguel la autora alemana Rotraut Susanne Berner (Stuttgart, 1948). Miguel es un pequeño conejo que vive rodeado de su familia; sus andanzas son las de cualquier otro bebé: se acuesta, se levanta, juega al escondite o acompaña a sus padres en la compra diaria. Como no le gusta cenar, todos los días su padre inicia un divertido y sorprendente recorrido por la casa, donde las zapatillas son los raíles de un tren y un silbato marca las estaciones. Todo acaba en dos palabras mágicas.
Un álbum con historias muy cotidianas pero narradas e ilustradas con gran sensibilidad e imaginación. Rostros inocentes, espacios coloridos, juguetes y personas reconocibles, hacen que el niño puede leer autónomamente el libro y realizar un pasatiempo que es aprendizaje: el reconocimiento de las figuras. Un libro en cartoné de fácil lectura gráfica que se completa con una serie de cuatro, donde Miguel sigue haciendo lo suyo: ser bebé.

 
El libro del otoño
Autora: Rotraut Susanne Berner.
Ilustradora: Rotraut Susanne Berner.
16 páginas. 26 x 34 cm. Anaya. Septiembre 2007.
¿Un libro sin palabras lleno de historias? Sí, un álbum para que los niños prelectores descubran el mundo y empiecen a conocer que las cosas cambian a su alrededor con las cuatro estaciones del año. Una de las más veteranas y observadoras ilustradoras para niños ha sabido escoger aquellos detalles que cautivan a los pequeños de la casa -animales, movimiento, juguetes, árboles con sus hojas cayéndose- para armar dobles páginas llenas de pormenores y referencias que se continúan. Descubrir las coincidencias y ver cómo se mueven los mismos animales en la ciudad o en el campo es todo un ejercicio de atención y diversión.
Contemplar imágenes, explorarlas y sentir la revelación de que existen personajes a los que les pasan cosas, es crecer, estructurar el pensamiento y comprender con o sin ayuda que a tu alrededor hay barrenderos que recogen hojas o ardillas curiosas. Un álbum con muchas facetas, que un pequeño prelector puede recrear a su gusto, aunque no entendamos cómo nos cuenta lo que ve e imagina.

 
La pequeña oruga glotona
Autor: Eric Carle.
Ilustrador: Eric Carle.
26 páginas. 31 x 22 cm. Kókinos. 2002.
“Una noche, a la luz de la luna llena, reposaba un huevecito sobre una hoja” puede ser el comienzo de una infinidad de historias, algunas inquietantes, pero es la primera frase de un libro para conocer muchas cosas: qué es una mariposa, qué es una oruga, qué hacen, cómo pasa el tiempo y cómo se divierten. Una oruga que no puede dejar de ser oruga y que agujerea el libro en su glotonería: 1 manzana, 2 peras, 3 ciruelas… Contar y comer tienen su relación.
Un álbum ilustrado troquelado que utiliza la técnica del collage para lograr unas ilustraciones impactantes cuya base es el papel de periódico coloreado previamente al agua. Eric Carle (Nueva York, 1929) consigue grandes efectos con sus dibujos y sus troqueles, logrando un libro animado y divertido. Además descubre a los más pequeños aspectos como el tiempo, la naturaleza y sus criaturas, la vida. Una historia que los pequeños siguen con extrema contemplación esperando tener pronto el libro en sus manos y jugar a ser oruga, jugar a conocer.

 
El viaje del señor Coc
Autor: Jo Lodge.
Ilustrador: Jo Lodge.
18 páginas. 27 x 27 cm. Edelvives. Febrero 2009.

Pocos personajes son reconocibles por los pequeños niños y niñas de poco más de un año. El señor Coc es uno de ellos. ¿Quién es este señor? Coc es un cocodrilo verde, con dos ojos bien blancos y una sonrisa casi eterna en su cara, que invita a divertirse con él desde las páginas de una docena de libros animados. Libros a veces con solapas, que tapan partes de páginas futuras, a veces con estudiados movimientos de figuras en papiroflexia que llegan a su máximo despliegue en La casa del señor Coc, un gran libro tanto por su formato tridimensional como por sus posibilidades de juego.

En El viaje del señor Coc, nuestro cocodrilo se junta con sus amigos Elsina, Lulú, Lupo y Cebrino -elefanta, leopardo, lobo y cebra respectivamente- para conocer mundo usando toda una amplia variedad de medios de locomoción. Un viaje con sorpresa final: “5, 4, 3, 2, 1…”, ¿adónde irán? Un cohete que surge de una doble página es la respuesta. Un libro para ver, jugar y disfrutar las rimas de una imaginativa autora inglesa.

 
Miffy visita el zoo
Autor: Dick Bruna.
Ilustrador: Dick Bruna.
14 páginas. 18,5 x 25 cm. Factoría K - Kalandraka. Octubre 2007.
Que un ilustrador holandés haya nacido en el año chino del conejo (Utrecht, 1927) es una predestinación para que su personaje más conocido sea una pequeña coneja blanca nacida en 1955: Miffy. Desde entonces Dick Bruna la ha dibujado en más de treinta libros queriendo ofrecer a los primeros lectores las imágenes más sencillas posibles. No en vano se pasó muchos años investigando cómo perciben las imágenes los bebés, empezando después a simplificar sus dibujos tanto en líneas y formas, como en el uso de colores: siempre el mínimo necesario, como su querido Matisse. El arte moderno está en unas ilustraciones que los niños entienden enseguida, con textos directos: “Miffy está muy contenta. Va hoy de visita al zoo”.

Miffy ha cautivado a varias generaciones, sobre todo japonesas, y sigue en su sencillez conectando con más bebés que identifican fácilmente los pingüinos, un dromedario, un koala o un elefante, animales realizados con pocos y gruesos trazos muy reconocibles. Álbum que invita a conocer el mundo con herramientas accesibles al niño: lo natural hecho simple. Todo un gran trabajo creativo.

 
El chupete de Dudú
Autora: Annette Swoboda.
Ilustradora: Annette Swoboda.
12 páginas. 15 x 15 cm. Juventud. Julio 2002.
La lista de patos conocidos por los niños tendría que iniciarse con Dudú, un pato blanco vestido habitualmente con una especie de pijama a rayas, que siempre anda dando vueltas por su casa buscando el orinal, despertándose, eligiendo atuendo para vestirse o esperando acostarse. Una serie de cuatro libros de la ilustradora y diseñadora alemana Annette Swoboda (1962) que acercan al bebé las escenas conocidas, que vive todos los días, con un toque de humor, al verse reflejado el pequeño lector en un animal muy humano.
El problema: ¿Dónde está el chupete de Dudú? Los textos son sencillos y directos: “Debajo de la alfombra no está”, “Ni en la cesta de la ropa”. Las ilustraciones, de colores pastel y que ocupan toda la página, explicitan los textos pero con una expresividad que es bien recibida por los bebés lectores. Las caras de pena son las suyas. Un libro sin pretensiones didácticas, que busca entretener y conectar con los niños y niñas mayores de seis meses. Y lo consigue.

 
Buenas noches Penélope
Autor: Anne Gutman.
Ilustrador: Georg Hallensleben.
10 páginas. 22 x 22 cm. Juventud. Enero 1996.
Otro de esos personajes entrañables para los prelectores es Penélope, una koala azul con una linda nariz roja, ojos negros y un pequeño bolsillo en medio de la barriga donde guarda su juguete preferido: un conejito azul. A Penélope le encanta divertirse, descubrir nuevas actividades, moverse de un sitio a otro, algo en lo que colabora el lector de sus libros. Sus aventuras nocturnas empiezan con una buena cena algo golosa (un crep de chocolate), siguen con la visita al baño, para terminar en la cama, siempre acompañada de su mascota en un juego divertido de búsqueda.
Los libros de Penélope son fruto de una pareja franco-alemana, donde Anne Gutman (París, 1970) pone los textos y las ideas para el movimiento de la página y Georg Hallensleben (Wuppertal, 1958) las ilustraciones. Juntos crean libros animados, con solapas que introducen juego y sorpresas, como la aparición de Penélope oculta tras sus sábanas rojas. Libro interactivo, con un diálogo entre textos e ilustraciones que enriquece al pequeño lector y desarrolla el sentido de la anticipación, de la imaginación.

 
¡Guau! ¡Guau!
Autora: Irene Savino.
Ilustradora: Irene Savino.
14 páginas. 15 x 15 cm. Ekaré. Octubre 2007.

Los almuerzos infantiles suelen ser una pequeña disputa entre padres e hijos, pero pocas veces la lucha por la comida es entre un bebé y un perro. Un hecho este que es el centro de un pequeño álbum en cartoné que nos presenta un orondo bebé de portada. La historia es clara desde sus primeras frases: “- ¡Guau! – ¡Uuy! Este perro, ¡mira, mira! se ha robado la comida”. Frases que ocupan dobles páginas, donde los fondos suaves resaltan a los personajes y sus situaciones, en sencillas y coloridas ilustraciones.
La idea del libro parte de una rima popular italiana que desarrolla la circunstancia graciosa del robo de comida y sus consecuencias: un bebé asombrado. Su traslado por la ilustradora venezolana Irene Savino al castellano tiene como resultado textos rimados de fácil aprendizaje. Un álbum con mucho trabajo previo para lograr una secuenciación de imágenes comprensible para los prelectores que aprenden rápido lo sucedido, no se vayan a frustrar en el futuro.

 
¿Entonces?
Autora: Kitty Crowther.
Ilustradora: Kitty Crowther.
32 páginas. 16 x 18,5 cm. Corimbo. Mayo 2007.
Hay álbumes para niños muy personales que reflejan la gran sensibilidad de quien los crea. ¿Entonces? es uno de ellos. Su creadora (Bruselas, 1970) conoce bien el mundo infantil y le gustan los bebés tanto que llegan a ser, como tales, protagonistas de sus historias. Cuentos como este, casi acumulativos, donde a una sala llena de juguetes van llegando varios animales, uno tras otro hasta un total de seis, buscando a alguien que nunca está. “¿Entonces?” es la duda-explicación que lanzan al personaje que les recibe: una muñeca con cara de gato, el otro yo de la autora. Quien es esperado llega y dos tiernas dobles páginas finales redondean el misterio del libro.
Un álbum lleno de juguetes, que son el mundo de un niño feliz, que transcurre en una habitación donde va pasando el tiempo. La primera lectura deja paso a otras posteriores buscando los muchos detalles del libro. Una obra cercana al pequeño lector que empatiza con un relato con pañal incluido.