lunes, 21 de mayo de 2012

SOBRE PREMIOS. UNOS MEJORAN Y OTROS NO (FERIA DEL LIBRO Y 4)


Desde hace un tiempo, editoriales y organizaciones en torno al libro infantil guardan sus premios para ser presentados en la Feria del Libro de Buenos Aires. No es mala idea: en dieciocho días intensos de carreras de un stand a otro, pasando siempre por una oficina de prensa que no informa de mucho en esto de la infancia, uno se hace idea del panorama de la LIJ en Argentina más allá de Buenos Aires (Capital Federal, que también existe una provincia con ese nombre mucho más poblada que la capital). Pero al asunto de los premios; este “blog” quiere otorgar los siguientes:

A LA EDITORIAL MÁS DESPISTADA: A la Editorial SM de Argentina que no sabe qué hacer con sus premios y con sus premiados. Un año apuesta por organizarlo en algún lugar de la ciudad (C.A.B.A. son las siglas de esta ciudad de Buenos Aires), que al año siguiente cambia de ubicación y barrio, que luego decide no hacerlo ese año posterior en ninguno sino esperar a la Feria del Libro (la de adultos, papi) y que en el 2012 decide otra cosa, con barco sin vapor incluido. Las dos novelas últimas premiadas de Laura Escudero y Paula Bombara merecen mejor suerte que los vaivenes de una editorial sin norte ni sur, que con cada feria mengua y que observada desde fuera no se sabe a qué juega y por donde va a salir. Quizás haya un sombrerero loco en algún lugar de la calle Belgrano que les dirige o simplemente, no hay nadie en esa editorial subsidiaria de España que tenga las cosas claras. Una lástima.

A LA EDITORIAL QUE PREMIA CUALQUIER COSA: En un lugar de Buenos Aires existe una editorial que se jacta de dar el premio de mayor cuantía económica como editorial independiente. ¿Independiente? ¿Se lo creen o se están metiendo desde las bases del premio con la editorial SM de Argentina que sí tiene el premio mejor remunerado económicamente? Esta editorial gusta de repetir jurados y elegir como premiados a lo primero que se mueve, perdón a los libros que en sus páginas más se mueven en sucesión frenética de aventuras o cuentos. Es la editorial Sigmar, cuyo premio ha sido declarado de interés cultural por el Honorable Senado de la Nación Argentina, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires y el Ministerio de Cultura e Innovación de la provincia de Santa Fe. Cuenta con el auspicio del Ministerio de Educación de la Nación, el Ministerio de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Fundación El Libro, la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina (ALIJA), la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) y Foro 21. Esto es como en el chiste del niño que rezando se acuesta con un montón de santos que, al ser tantos, consiguen que la cama del niño se venga abajo. Todos estos avales y auspicios ¿para qué? ¿Para ofrecer cada año libros prescindibles y premiadas varias con pseudónimos de varones? Y en el 2012… más de lo mismo.

A LA JURADO QUE NO QUIERE SER JURADO, PERO SIEMPRE ES JURADO (Y MIRA QUE QUIERO QUE ME PREMIEN): Oír a la misma persona un año tras otro sus opiniones, más bien quejosas, como jurado cansa. ¿Por qué repite Norma Huidobro, una escritora notable, como jurado de los mismos premios? Zapatero a tus zapatos y escritor a tus novelas, que ya las juzgarán otros.

A LA LABOR BIEN HECHA: Los “Destacados ALIJA 2012” son unos premios que han mejorado a ojos vistas, respetando sus propias normas por primera vez, eligiendo mejores libros y autores, y con una ética detrás de los componentes de jurado pocas veces vista, que les lleva a excluir sus obras de los premios donde antes no ocurría este mínimo de “autoritas” moral. Por ello, “chapeau” a un año de galardones que se plasmó en una sala llena de un público admirador de María Teresa Andruetto, jurado de ALIJA y reciente premio Andersen, cuyas opiniones y vida se vio en un montaje lindo y con contenido. Un lujo de jurado para unas elecciones de libros más reducida, más ajustada a la realidad cultural argentina y con grandes aciertos. Se pueden ver los elegidos en http://www.alija.org.ar/?page_id=11 pero quisiera destacar su elección final como mejor libro del año a La aldea literaria de los niños: problemas, ambigüedades, paradojas de María Adelia Díaz Rönner (Editorial Comunicarte, Córdoba, 2011), un libro que es un repaso por la literatura infantil argentina y no argentina de una persona especialista de visión aguda y atinada; libro póstumo en una cuidada edición, incluida una portada o tapa donde el ilustrador Istvansch anima a abrir sus páginas.

MENCIÓN ESPECIAL AL NO DAR PIE CON BOLA INTERNACIONAL. Al Banco del Libro de Caracas (Venezuela) que otorga cada año unos premios a Los mejores libros para niños y jóvenes 2012 donde no aciertan a cumplir ellos mismos sus bases. Todos los años repiten el mismo esquema: laureles a libros publicados hace muchos años, presencia mayoritaria de unos países de escritura en español y ausencia de otros, abundancia de autores en otras lenguas… En el siglo XX y en el 2012 también, aunque –por fín- hay 2 (dos) libros venezolanos dentro del más de centenar de obras escogidas y –por fín- reaparecen libros argentinos entre la abundancia de españoles y mejicanos. Lo más asombroso fue premiar a un libro de 2002 diez años después de ser editado en España (El ángel del abuelo de Jutta Bauer). Una jurado lo tenía claro: “El jurado fue interdisciplinario: profesores, libreros, ilustradores, personas de distintos lugares del mundo del libro que ofrecieron varias visiones”. Visiones sí, pero desde ninguna atalaya, en un país cada vez más cerrado en asuntos de LIJ, donde es fácil no dar pie con bola (no acertar).

jueves, 10 de mayo de 2012

DANIEL PENNAC EN VIVO (FERIA DEL LIBRO 3)

La figura del escritor y ensayista francés Daniel Pennac (es curioso, por haber nacido en Casablanca en 1949 algunos hablan de él como escritor marroquí) se paseo por la Feria del Libro de Buenos Aires rodeada de una pequeña escolta francesa, gente de la embajada, su librera parisina preferida y periodistas galos varios que acapararon las preguntas finales (¿tienen que venir a Buenos Aires a preguntar en francés cuando lo tienen cerca, a 65 kilómetros de París?). Fue el pasado 1 de mayo, día del trabajo para Daniel y su gente.

Autor de libros para jóvenes, de la saga más bien infantil de aventuras de Benjamin Maulossène y su familia,  de álbumes ilustrados o libros-álbum y de todo tipo de libros para todo tipo de públicos, es un ensayo sobre la lectura su obra que ha cambiado la forma de afrontar el acto de leer en buena parte del mundo desde su edición en 1992: Comme un roman (Como una novela, Barcelona, Anagrama / Bogota, Norma). Cómo no, de este libro y sus 10 derechos del lector 10, versó buena parte de sus reflexiones. Así repitió ordenadamente que estos eran:

1) El derecho a no leer.
2) El derecho a saltarnos páginas.
3) El derecho a no terminar un libro.
Derechos del lector ilustrados por Quentin Blake 
4) El derecho a releer.
5) El derecho a leer cualquier cosa.
6) El derecho al bovarismo (volvernos bobos por lecturas de color rosa o del que sea como Madame Bovary con sus novelitas románticas)
7) El derecho a leer en cualquier sitio.
8) El derecho a hojear.
9) El derecho a leer en voz alta.
10) El derecho a callarnos.

Se explayó en las cuatro primeros recordando sus comienzos lectores detrás de la nube de humo que envolvía a su fumador padre o de sus primeras clases en secundaria donde un alumno con trece años le preguntó el primer día que si en ese curso había que leer. Avanzó curiosidades animales: “Mi lengua materna es mi elemento natural, como el aire o como el agua. Escribir para mí es un trabajo de ballena, me sumerjo en el agua como elemento natural, allí abro la boca como la ballena y retengo el plancton entre los dientes. La ballena lo tritura como yo trituro el lenguaje y de esa inmersión salen frases que van conformando y animando mi vida solitaria”. Soledades del escritor y del lector: “El hombre construye casas porque está vivo, pero escribe libros porque se sabe mortal. Habita en bandas porque es gregario, pero lee porque sabe que está solo. La lectura no toma el lugar de nadie más, pero ninguna otra compañía puede remplazarla”. Le faltó el resumen final: “Estos 10 derechos se resumen en un solo deber NO BURLARSE JAMÁS de aquellos que no leen, si quieres que un día ... ellos lean”.
La coordinadora del encuentro con Daniel ejerció de maestra de ceremonias demostrando que se había leído su último libro –Journal d’un corps (sin traducir todavía al castellano)- y sobre esta obra iban y venían preguntas para aclarar que es el diario de un hombre escrito desde el punto de vista de su cuerpo y lo que le ocurre de los 13 a los 87 años. Su otra obra en prensa, un relato infantil con oso y ratitas que no se escuchan porque viven en planos diferentes, fue comentado de paso, aunque fue puesto como ejemplo de cómo se lee: el lector anticipa cosas que no suceden después, pero en este libro sí suceden en un juego de hacer visibles las estrategias lúdicas del escritor que utiliza para sus historias. El oso, Ernest, quiere ser músico y no juez como su padre y la ratita Celestin es toda una revolucionaria en su mundo: quiere ser artista. Nos quedamos sin saber el final, quizás por no atrevernos a ejercer nuestro derecho lector de saber cómo acaba un relato.
Y allí se quedó Daniel rodeado de gente y con su diploma de “Huésped de Honor de la Ciudad de Buenos Aires”, dado al comienzo del acto por el ministro porteño del ramo del libro que no pudo escuchar después la ironía de Pennac al contar que no se esperaba este reconocimiento viviendo donde vive, aislado en un pequeño pueblo a una hora de París. Cosas de la globalización.

martes, 1 de mayo de 2012

SOBRE CUENTOS: VERGUENZAS AJENAS EN MESAS REDONDAS (FERIA DEL LIBRO 2)

Alicia buscando cuentos
Las tres de la tarde debe ser una mala hora para hacer una mesa redonda en la Feria del Libro de Buenos Aires. Una hora en que hablar del tema “¿De dónde salen los cuentos?” requiere mentes más sagaces y dispuestas que las que el pasado 22 de abril presidían una mesa patrocinada por la Sociedad Argentina de Escritores y Escritoras (www.lasea.org.ar), una sociedad que en palabras de su representante “lucha por los derechos de los escritores y por los derechos humanos” (¿Los escritores no son humanos? ¿Los humanos tienen otros derechos diferentes de los escritores? ¿Los escritores tienen más derechos que los humanos?).

Una mesa redonda que parecía la de un restaurante: “Si hablo se me salen los ravioles”. Lindezas como esta que se podían oír desde todos los rincones de la sala Lugones (perdón por el pareado): “Pongámonos de acuerdo”, “Yo estoy por el consenso”, “Hagamos tema libre”, “Pero… ¡hay chicos!”, acompañados de reflexiones culinarias y preocupaciones sobre cuentas fiscales.
H.C.Andersen explicitando el origen de sus cuentos
Y empezó el acto –tarde- con cuatro escritores en el estrado y una moderadora dando vueltas por la sala.
Escritora 1: “No tengo idea de dónde vienen los cuentos”… “Prefiero no saber de dónde salen los cuentos” (¡Para que has venido entonces!).
Escritora 2: “Entiendo que el tema tiene que ver con mis cuentos”… que “tienen que ver con la casa y con las cosas que no estoy de acuerdo”. Clarísimo: los cuentos vienen de su casa, que para eso los hermanos Grimm sentaron precedente escribiendo cuentos “del hogar” (Hausmärchen).
Escritor 3: “Los cuentos nacen de los cuentos” (¡Bravo!). “Somos las personas las que damos vida a los cuentos”.
Escritor 4: “Los cuentos salen de las cabezas de las personas” (otro ¡Bravo!). Y ejemplificó: “El escritor es una especie de cartonero, buscando pedazos de realidad que le sirvan para hacer un cuento. Un escritor trabaja desde la posición del cartonero, con restos del lenguaje, con restos de la realidad”.
Caperucita preguntando al Lobo de qué cuento ha salido
Íbamos mejorando, se leyeron y contaron cuentos escritos por algunos de los escritores, y la moderadora se lanzó a cumplir su oficio con una gran pregunta clave para desentrañar el tema del origen de los cuentos: “¿Qué tienen que ver los libros con las ilustraciones?”. A estas alturas de la mesa redonda la vergüenza era algo más que ajena.
En fin, los presentes en el acto salieron como entraron, sin el menor atisbo de saber de dónde salen los cuentos. Un usuario del colectivo 47 lo explicitó en su pregunta: “Me vuelvo a casa (en el 47) sin saber lo que es un cuento, pero he pasado un buen rato con ustedes”. Un rato lleno de vergüenzas por no entender cómo se puede hacer una mesa redonda sin ninguna preparación previa y que ninguno de los presidientes haya leído a Propp (“Morfología del cuento” o “Las raíces históricas del cuento”, editorial Fundamentos, Madrid, varias reediciones), a Soriano en su edición argentina (Colihue, Buenos Aires, varias reediciones), o un buen diccionario de Literatura Infantil que incluya la palabra “cuento”. En su defecto, teclear “cuento” y “origen” en el buscador preferido de cada uno para hacerse un mínimo guión.
Abuela leyendo el origen de los cuentos a su prole
El premio mayor para un buen ponente sería haber leído a Guillermo Cabrera Infante cuando dice que: “El cuento es tan antiguo como el hombre. Tal vez incluso más antiguo, pues bien pudo haber primates que contaran cuentos todos hechos de gruñidos, que es el origen del lenguaje humano: un gruñido bueno, dos gruñidos mejor, tres gruñidos ya son una frase. Así nació la onomatopeya y con ella, luego, la epopeya. Pero antes que ella, cantada o escrita, hubo cuentos todos hechos de prosa (…) Esos cuentos serían, por ejemplo, narraciones de un día de caza perdido tras un ciervo blanco con un cuerno en la frente. Los cuentos no perduraron en los muros de la cueva, pero no se perdieron: fueron de nuevo encontrados, contados, en la memoria colectiva. Siglos más tarde otro cuentista con el mismo cuento embelleció al ciervo blanco y lo hizo mito al llamarlo unicornio”.
Y el “cum laude” citar a un poeta que se sabía todos los cuentos y que deambuló por el mundo, España y Mexico predominantemente: León Felipe. “Sé todos los cuentos”:
Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
Que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan
con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…
y sé todos los cuentos.

jueves, 26 de abril de 2012

EDUARDO GALEANO Y LOS NIÑOS (FERIA DEL LIBRO 1)


Las Ferias del Libro tienen sus estrellas, que no siempre son los escritores. Se agradece en algunas de ellas –la de Buenos Aires en concreto- que tras las peleas dialécticas entre oradores que inauguran un acto cultural, una competición entre partidarios de uno u otro con aplausos, cantitos y gritos varios, se deje paso a los que tienen algo que decir y aportar. Por ello, tras una inauguración siempre polémica y frentista de un jueves 19 de abril (“No aprenden estos adultos” diría Mafalda) vino la palabra, la voz y la sabiduría de Eduardo Galeano.

Eduardo Galeano (Montevideo, 1940) es un escritor comprometido con el hombre (léase hombre y mujer, niño y adulto, americano y africano…) y con la época llena de injusticias que le ha tocado vivir. Periodista y escritor, entre otros oficios manuales que permiten pensar, sus pequeños relatos sobre la otra verdad de los poderosos (políticos, grandes multinacionales, colonialismos varios…) le han granjeado la simpatía de millones de lectores, admiradores de Las venas abiertas de América Latina (1973) o de El libro de los abrazos (1989). Este 2012 presenta un diario con 366 pequeños historias que denuncian situaciones de vergüenza humana en todos los rincones del mundo, una para cada hoja del calendario gregoriano: Los hijos de los días. Su charla el viernes 20 de abril pasado llevaba el título de su último libro.
Una charla con oyentes que esperaron colas de casi siete horas y que produjo tres espacios para que unas 2500 personas pudieran oír sus palabras y ver en la lejanía su rostro virado al gris (en vivo y en directo vestía de verde y marrón). Una avalancha de gente que produjo vallas caídas, empujones y gritos varios. Mientras, la prensa (“por favor, la prensa a la izquierda”) buscaba sus huecos en el salón principal y escuchaba una nefasta presentación de un tal Carlos Díaz: “Esto es impresionante. No tengo palabras. Eduardo odia las presentaciones”. Y efectivamente, con introducciones como la que tuvo Galeano es fácil odiar a quien no tiene nada que decir.
Eduardo entró despacio, muy despacio, en la sala José Hernández de la Feria del Libro de Buenos Aires, sala que le tributó una ovación de noventa interrumpidos segundos con ecos al aire libre. Sus primeras palabras, pausadas, graves, sonoras, sin prolegómenos, fueron: “Sí, si… y los libros se echaron a caminar. Y ellos nos hicieron a nosotros, los hijos de los días, los averiguadores, los buscadores de la vida. Y si somos hijos de los días, de cada uno brota una historia”. Luego fue contando días, hojas de su nuevo libro que hablaban de miedos, de bancos mundiales, de empresas mineras y de la Iglesia, del pasado y del presente, de niños. Cada día era aplaudido con pasión y muchos con rabia, rabia que tuvo su ranking, con encendidos y largos aplausos a su historia contra las mineras (que dedicó a valles y pueblos mineros en lucha, como el argentino Valle de Famatina), seguidos de cerca por la valoración de las historias contra los desmanes de Estados Unidos de Norteamérica –segundo lugar-  y de la Iglesia Católica en tercer lugar. La historia de la argentina Juana Azurduy levantó pasiones cercanas a las que produjo la lucha de la boliviana Domitila Barrios. Cada historia tenía su día y el 31 de diciembre tuvo dos, en un cierre que tras dos horas supo a “hasta la próxima”. (Puede verse su charla completa en:  http://eduardogaleano.org/2012/04/23/presentacion-bs-as-completa/ )
Galeano habló de niños y de historias tristes y no tan tristes. Una de ellas, ubicada en un pueblo de la Rioja española, hablaba de un niño de tres años que en una procesión de Semana Santa le gritaba a un doliente Jesucristo que se defendiera. Una historia que puede unirse a los varios textos que Eduardo Galeano ha escrito para niños, textos poco conocidos y todos de gran calidad literaria y visual.

El primero de ellos es La piedra arde (Salamanca, Lóguez, 1980) una historia que es toda una fábula moderna sobre el sentido de la vida donde un viejo, tras una larga vida llena de marcas profundas en su alma, no quiere ser joven y partir una piedra que le dará esa juventud. Sus palabras finales encierran toda una filosofía moral: “Si parto la piedra, estas marcas se borrarán. Pero estas marcas son mis documentos, ¿comprendes? Mis documentos de identidad. Me miro al espejo y digo: «Ése soy yo», y no siento lástima de mí. Yo luché mucho tiempo. La lucha por la libertad es una lucha de nunca acabar. Ahora hay otros que luchan, allá lejos, como yo he luchado. Mi tierra y mi gente no son libres todavía. ¿Comprendes? Yo no quiero olvidar. No parto la piedra porque sería una traición”

Ilustración: Luis de Horna
Un libro que ilustró Luis de Horna (Salamanca, 1940) con su peculiar estilo que recuerda al trabajo de los monjes en los beatos lebaniegos: minucioso y lleno de color. Galeano demostró, y se demostró a sí mismo, que se puede hablar a un niño con palabras que le enseñen a ver el mundo con otros ojos. Un relato que no tiene edades lectoras, que algunos críticos han colocado “a partir de cinco años” y que conviene leer con unos pocos años más, tres o cuatro (es decir, teniendo ocho o nueve años). De difícil adquisición actual, puede leerse entero –dibujos incluidos- en: http://www.fileden.com/files/2007/4/5/958730/Galeano%20Eduardo%20-%20La%20Piedra%20Arde.doc
Esculturas: Antonio Santos
El segundo es Historia de la resurrección del papagayo (Barcelona, Libros del zorro rojo, 2008) una leyenda del nordeste brasileño a la que Galeano da nueva vida: “El hombre recuperó el habla, / y contó que el papagayo se había ahogado/ y la niña había llorado/ y la naranja se había desnudado/ y el fuego se había apagado/ y el muro había perdido una piedra/ y el árbol había perdido las hojas”. Un relato que se hace rítmico, encadenado y que produce emociones en el lector, infantil o adulto. Esta vez sí es un relato para pequeños de seis o más años que disfrutaran con unas imágenes que son esculturas del artista oscense Antonio Santos (Lupiñén, 1955) en una conjunción con el texto bella y cautivadora. Al misterio de las palabras se une el misterio de las esculturas de madera.

El tercero, por ahora, es una obra editada en una colección juvenil y que es una recopilación de relatos dispersos en varios libros de Galeano. Se trata de Los sueños de Helena (Barcelona, Libros del zorro rojo, 2011), sueños que nos llevan a la infancia: “Aquella noche hacían cola los sueños, queriendo ser soñados, pero Helena no podía soñarlos a todos, no había manera. Uno de los sueños, desconocido, se recomendaba:
- Suéñeme, que le conviene. Suéñeme, que le va a gustar.
Hacían la cola unos cuantos sueños nuevos, jamás soñados, pero Helena reconocía el sueño bobo, que siempre volvía, ese pesado, y a otros sueños cómicos o sombríos que eran viejos conocidos de sus noches de mucho volar”.


Collage de Isidro Ferrer
Libro que se hace a ratos poético a ratos divertido, siempre interesante y atrapador. Las ilustraciones, otra vez casi esculturas en un collage que mezcla técnicas y volúmenes, son de Isidro Ferrer (Madrid, 1964), un creador que da grandes aires a los textos de Galeano, que confiesa en el prólogo que son los sueños que le cuenta su actual mujer: “Helena me humilla cada mañana, a la hora del desayuno, contándome sus sueños prodigiosos. Entra en la noche como en un cine, y cada noche un sueño nuevo la espera. Mientras ella cuenta, yo bebo mi café en silencio. Más me vale callar”. Editado con esmero es un libro que entra por todos los sentidos.
Esperamos más libros para lectores de ojos infantiles de un escritor que piensa mucho en ellos y en su mirada, la asombrada mirada que sobre el mundo tienen los niños.

lunes, 16 de abril de 2012

GUSTAVO ROLDÁN, EL ESCRITOR QUE HABLABA CON LOS ANIMALES

Hace pocos días, el 3 de abril, falleció en Buenos Aires Gustavo Roldán, uno de los grandes escritores chaqueño y argentino para niños, pionero de muchas cosas desde que en 1982 comenzó a escribir las historias que regalaba con su tejedora voz. Uno le leyó y siguió su trayectoria desde que me fue presentado hace unos cuantos años. Cada encuentro con él era una nueva presentación de parte del editor, amigo o escritor que quería que yo conociese a Gustavo, algo que cada vez era más verdad. En el 2011 quise ya entrevistarle y en La Feria Infantil del Libro de Buenos Aires le abordé ya sin presentaciones; hablamos de su último libro entonces (Para encontrar un tigre) y me dijo que allí estaban todas las respuestas a todas las preguntas que pudiera hacerle. Preguntas que nunca pude hacer. Conociendo sus males físicos, que esperaba superar enfrentando valientemente un cáncer, el tiempo pasó y Gustavo nos dejó, a los 76 años por un “cuadro de insuficiencia respiratoria”.
Estas son algunas de sus respuestas a unas preguntas que nunca fueron grabadas. Los textos se pueden encontrar en ese conjunto de certeros artículos sobre la lectura aparecidos en abril de 2011 bajo el amparo de uno de sus animales preferidos: Para encontrar un tigre. La aventura de leer (Editorial Comunicarte, Córdoba, Argentina).
* ¿Por qué escribes para niños?
G.R.: Escribir para chicos es un oficio muy gratificante y a la vez un oficio muy poco gratificante.  Poco porque es una literatura que pertenece al orden de lo marginal. Muy gratificante por algo que conocen todos los que hacen estos cuentos tan cortitos, esos poemas tan sencillos. Ellos saben que a veces, aunque los chicos no digan nada, ese cuento que leyeron les caló muy hondo y ahí les quedó una marca para siempre y que de eso no se van a olvidar.
* ¿Qué ofrecen tus personajes animales?
G.R.: Si los cuentos del mundo comenzaron por el Gilgamesh, con un arca repleta de animales, con Ulises por mares poblados de sirenas, y siguieron con caballos voladores y monstruos indescriptibles, bienaventurados los chicos y los jóvenes que heredaron tanta hermosura.
* El humor, ¿qué representa para ti?
G.R.: El humor, como todas las cosas, puede servir para tratar de cambiar el mundo, para ser una agradable distracción, o para esquivarle el bulto a los problemas y dejar que sigan sin modificarse, porque así como están les conviene a muchos que continúen para siempre. Me interesa el humor en esta primera acepción, en su capacidad de querer cambiar el mundo, de ponerlo patas arriba y de comenzar a ordenarlo de nuevo.
* ¿Quieres cambiar el mundo?
G.R.: Yo no sé si todos los que escriben tienen la intención de cambiar el mundo. Como no lo sé, no lo digo. Pero sí digo que el que escribe un poema se mueve en un mundo de intuiciones –que nunca son demasiado claras-, de fuerzas casi nunca definibles, de entusiasmos y odios y amores, y que, aunque no lo sepa, está abriendo espacios para la solidaridad, la dignidad, para la esperanza. Y eso, en buen romance, significa querer cambiar el mundo. La mirada crítica es un imperativo moral para un escritor.
* ¿Encontraste un tigre?
G.R.: Las huellas de una hormiga están en los libros en forma de letras que cuando el chico crece se agrandan; son ya las huellas de un tigre que forman la aventura de leer. Cuando un libro funciona tiene una magia que nos permite oír los rugidos de un tigre en medio de la espesura.
Gustavo Roldán nació el 16 de agosto en Sáenz Peña, provincia del Chaco (Argentina). En una pequeña autobiografía para la revista Imaginaria dijo: “Me crié en el monte chaqueño, en Fortín Lavalle, cerca del Bermejo, cuando la tierra era plana, la luna se posaba en las copas de los árboles y los cuentos sólo existían alrededor del fogón del asado o en las ruedas del mate". Buen carpintero, en 1961 se licencia en Letras Modernas en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba, donde trabajará como profesor. En 1976 pasa a vivir a Buenos Aires con su mujer, la escritora Laura Devetach, y sus dos hijos: Gustavo y Laura. Entre maderas y amistades continúa contando cuentos aprendidos de niño que tiene que completar con nuevas historias para sus hijos. Estos se las devuelven en forma oral y Gustavo padre las escribe en su primer libro para niños: El monte era una fiesta. Un libro que funcionó y que lleno de animales el renacimiento de la literatura infantil argentina para niños. Después vino una larga lista de casi sesenta libros, entre los que quiero destacar los siguientes:
  • "El monte era una fiesta". Ediciones del Malabarista, Buenos Aires, 1983.
  • "Animal de patas largas". Ilustraciones de Raúl Fortín, Editorial Kapelusz, Buenos Aires, 1984; Editorial Cincel, Madrid, España, 1984.
  • "Historia de Pajarito Remendado". Ilustraciones de Raúl Fortín, Ediciones Colihue, Buenos Aires, 1984.
  • "Como si el ruido pudiera molestar". Ilustraciones de Alicia Charré, Libros del Quirquincho, Buenos Aires, 1986; ilustraciones de Luis Scafati, Grupo Editorial Norma, Bogotá, 1999.
  • "Cuentos de Pedro Urdemales". Ilustraciones de Gustavo Roldán (h), Centro Editor de América Latina/Ediciones Culturales Argentinas, Buenos Aires, 1986.
  • "Cuentos del zorro". Ilustraciones de Myriam Holgado, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1986; ilustraciones de Carlos Nine, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1999.
  • "El diablo en la botella". Ilustraciones de Mori Kohakura, Libros del Quirquincho, Buenos Aires, 1987.
  • "La leyenda del Bicho Colorado". Ilustraciones de Alejandro Ravassi, Libros del Quirquincho, Buenos Aires, 1987.
  • "Prohibido el elefante". Ilustraciones de Luis Pereyra, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1988.
  • "El trompo de palo santo". Ilustraciones de Diego Bianchi, Ediciones Colihue. Buenos Aires, 1989.
  • "Sapo en Buenos Aires". Ilustraciones de Myriam Holgado, Ediciones Colihue, Buenos Aires, 1989.
  • "El hombre que pisó su sombra". Ilustraciones de Gustavo Roldán (h), Ediciones Colihue, Buenos Aires, 1990.
  • "Juego de sombras". Ilustraciones de Miguel De Lorenzi, Ediciones Colihue, Buenos Aires, 1990.
  • "La canción de las pulgas". Ilustraciones de Raúl Fortín, Ediciones Colihue, Buenos Aires, 1990.
  • "Todos los juegos el juego". Ediciones Colihue, Buenos Aires, 1991.
  • "La noche del elefante". Ediciones Colihue, Buenos Aires, 1995.
  • "Las aventuras de Pinocho". Con Laura Devetach, ilustraciones de Gustavo Roldán (h), Ediciones Colihue, Buenos Aires, 1996.
  • "Dragón". Ilustraciones de Luis Scafati, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1997.
  • "Historias del piojo". Ilustraciones de Oscar Rojas, Grupo Editorial Norma, Bogotá, 1998.
  • "Cuentos que cuentan los indios". Ilustraciones de Luis Scafati, Editorial Alfaguara, Buenos Aires, 1999.
  • "Las pulgas no vuelan". Gustavo Roldán, ilustraciones Gustavo Roldán (h), Fondo de Cultura Económica, México, 2000.
  • "Un largo roce de alas". Ilustraciones de Luis Scafati, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2003.
  • "Pájaro de nueve colores". Ilustraciones de Cristian Turdera, Grupo Editorial Norma, Buenos Aires, 2004.
  • "El vuelo del sapo". Ilustraciones de Luis Scafati, Editorial Alfaguara, Buenos Aires, 2005.
  • "La pulga preguntona". Ilustraciones de Pablo Bernasconi, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2006.
  • “Para encontrar a un tigre. La aventura de leer”. Ilustraciones de Pilar Ortega, Editorial Comunicarte, Córdoba, 2011.
Para terminar este recuerdo de un grande de la LIJ un texto sobre su animal preferido que se puede leer en Como si el ruido pudiera molestar:
“El tatú miró para todos lados, después bajó la cabeza, cerró los ojos, y murió.
Muchos ojos se mojaron, muchos dientes se apretaron, por muchos cuerpos pasó un escalofrío.
Todos sintieron que los oprimía una piedra muy grande”.
Gustavo hablaba y seguirá hablando con los animales, ahora en otros montes.

lunes, 19 de marzo de 2012

POR UN PREMIO ANDERSEN 2012 IBEROAMERICANO (y IV: ¡¡¡POR FIN!!!)

M.T. Andruetto
Bolonia es una ciudad italiana con un casco histórico medieval bellísimo y un movimiento cultural y estudiantil importante. Allí se realiza todos los meses de marzo la Feria Internacional del Libro Infantil, la más significativa de las que se celebran en los cinco continentes (bueno, cuatro, que en la Antártida los libros se congelan fácilmente). Un marco excelente para anunciar los premios Andersen 2012, galardones que cada dos años otorga la multinacional del libro infantil –el IBBY-. Hoy se dieron a conocer los galardonados y SI, SI, SI: ¡¡¡POR FIN EL PREMIO ANDERSEN HABLA ESPAÑOL!!! MARIA TERESA ANDRUETTO ha ganado el Andersen como escritora.
El jurado ha visto en ella su “maestría para escribir obras importantes y originales centradas fuertemente en lo estético. Sus libros recogen una gran variedad de temas, tales como migración, mundos interiores, injusticia, amor, pobreza, violencia o cuestiones políticas”.
Peter Sis

El jurado también premió como ilustrador a Peter Sis (Brno, Chequía, 1949), un autor con múltiples facetas artísticas y que como ilustrador infantil ha paseado su obra por muchos países. Para el jurado su “extraordinaria originalidad y poderosa profundidad creativa para relatar historias muy complejas” hacen que su obra “pueda interpretarse en varios diferentes niveles según sus diversos diseños y técnicas artísticas”.
Se completa el día boloñés dedicado a los galardones con el otorgado al programa “Abuelas Cuentacuentos” de la Fundación Mempo Giardinelli de Resistencia (Argentina): el 2012 IBBY-Asahi Reading Promotion Awards, compartido con el proyecto SIPAR de Camboya, libros para niños refugiados de pasadas pero cercanas guerras. Las Abuelas Cuentacuentos son un grupo de personas unidas por sus ganas de contar historias a sus nietos y a su comunidad, haciendo promoción de la lectura en lugares marginales y llegando con su palabra a miles de chicos, muchos de ellos marginados sociales. Pueden verse sus actividades en: http://www.abuelascuentacuento.org.ar/
ANDERSERN ILUSTRADO: PETER SIS
Peter Sis: "Subway"

La vida de Peter Sis tiene mucho de inquietud vital y búsqueda de la libertad. Nacido en Brno (actual República Checa), estudió en la Academia de Artes Aplicadas Praga y amplió saberes en el Royal College of Art de Londres. Dedicado al dibujo, diseño e ilustración, paso pronto a la realización de películas, premiadas en festivales en la antigua Berlín Oriental y en Toronto (Canadá). Su elección como director de un documental sobre los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984, boicoteados por el bloque comunista europeo, le llevaron a quedarse exiliado en el país que los organizaba –Estados Unidos-, radicándose en Nueva York y siendo apadrinado por Maurice Sendak, amigo suyo de largas correspondencias. Desde entonces se dedica al mundo del libro para niños con éxito desde sus comienzos (Newbery Medal en 1986 por The whipping boy) hasta hoy en día.
Peter Sis: "Madlenka"
Cinco libros suyos están editados en España: Mensajero de las estrellas: Galileo Galilei (Lumen, 2000), El perro de Madlenka (Lumen, 2002), El muro (Norma, 2009), Madlenka (Lumen, 2009) y El soñador (Everest, 2010). Hace dieciséis años Peter comentaba que crecer en Praga le marcó su vida: “Cuando era niño, nunca me gustó mucho vivir allí. La ciudad daba un poco de miedo, con todas sus calles empedradas, sombras oscuras y sótanos oscuros y fríos. He estado en muchas otras ciudades, pero nunca tengo la sensación que tuve en Praga. Pero hoy en día me gustaría estar allí para visitar a mi familia, algo difícil de hacer con hijos y un trabajo como el mío”. Un trabajo en el que perdura su pasado checoeslovaco, tanto en sus figuras infantiles como en todo un cómic como El muro, crecer tras el telón de acero. Puede verse su obra en: http://www.petersis.com/
ANDERSEN POR ESCRITO: MARIA TERESA ANDRUETTO
María Teresa camina por el mundo con ojos de niña curiosa, asombrada de cómo una hija de familia de piamonteses ha llegado a ser escuchada y leída en todos los rincones de Argentina y de parte del mundo. Ahora, con el Andersen bajo el brazo, los rincones se multiplican. Una autora que crea sin imposiciones: "Un escritor es un trabajador honesto. Alguien diferente de otros escritores es justamente eso: un escritor. Si se es igual a muchos, entonces ya estamos fuera de la creación que reclama en sí misma el trazo personal”. Y continúa en su libro Hacia una literatura sin adjetivos (Comunicarte, 2009): “La obra de un escritor no puede definirse por sus intenciones sino por sus resultados. Si algo tienen en común los buenos escritores de todos los tiempos es justamente que tienen poco en común unos con otros, incluso a veces se diferencian fuertemente o se oponen francamente unos a otros. Aparece entonces una primera certeza: un buen escritor es un escritor diferente a otros escritores”.
Una escritora diferente y con fuerte trazo personal en sus historias sin edad pero con lectores infantiles y juveniles: Agua Cero, Benjamino, Campeón, El anillo encantado, El Árbol de Lilas, El caballo de Chuang Tzu, El incendio, El país de Juan, Fefa es así, Huellas en la arena, La durmiente, La mujer vampiro, Misterio en la Patagonia, Solgo, Stefano, Trenes, Veladuras y La niña, el corazón y la casa. Tres de ellos han sido publicados en España: El país de Juan (Anaya, 2003), La escritura en el taller (Anaya, 2008) y Stefano (SM, 2011). Para encontrar más de su vida y obra: http://www.teresaandruetto.com.ar/
Lo dicho: ¡¡¡Por fin!!! Ya tenemos alguien que nos hable español en el mundo del Andersen, algo que se oirá en su discurso de agradecimiento el próximo agosto en Londres en un Congreso Mundial del IBBY con un lema que permite mucho juego: “Cruzando fronteras: Traducciones y Migraciones”.

POR UN PREMIO ANDERSEN 2012 IBEROAMERICANO (III: ILUSTRADORES)


Javier Zabala en un taller
Treinta son –eran en estos momentos de escribir la crónica- los candidatos al Premio Andersen 2012 en el apartado de Ilustración. Cuatro de ellos iberoamericanos, un numero que da mayores posibilidades de llegar a ser galardonado que el de escritores (solo dos) y que se concreta en los pinceles y lápices de Pablo Bernasconi (Argentina), Roger Mello (Brasil), Javier Zabala (España) y Arnal Ballester (Venezuela).
Roger Mello
En mis preferencias de escritores  a los dos de habla española –Andruetto y Fernández Paz- se unían otros tres. El jurado ha elegido ya los cinco finalistas y han quedado entre ellos María Teresa Andruetto (Argentina) y Blanca Pitzorno (Italia). Uno sigue apostando por estas dos escritoras de apellido italiano y sensibilidad entrañable, con historias llenas de realidad que son un lujo en la literatura para niños.
Pero esta entrega iba de ilustradores, de la treintena de candidatos que el jurado ha reducido a cinco antes de su decisión este lunes próximo. Estos pre-seleccionados son:
"Santiago" - Javier Zabala

* Mohammad Ali Beniasadi (Irán), por usar diferentes técnicas y colores y tener un sutil sentido del humor en sus trabajos.
* John Burningham (UK, Reino Unido, ¿los demás están desunidos?) por su uso delicado de la ironía al mismo tiempo que la inocencia y una gran seriedad, logrando crear con su uso de la línea y el color una gran intimidad con el lector (les aseguro que todo esto dice el jurado, aunque sean cosas contradictorias –ironía e inocencia- o imposibles –intimidad con el lector-).
"Maria Teresa" - Roger Mello

* Roger Mello (Brasil) que llega al lector a través de la cultura popular, de las viejas leyendas y tradiciones del Brasil, logrando con brillantes colores e imágenes llenar de significado los textos y expresar con delicadeza las emociones.
* Peter Sís (República Checa) tiene una extraordinaria originalidad y usa su poderosa imaginación para crear complejas y bien documentadas historias usando diferentes diseños y técnicas artísticas.
* Javier Zabala (España) tiene una gran habilidad para transformar el lenguaje gráfico en narrativa (signos narrativos dice el jurado, pero juro que no sé lo que es esto) a través de complejas, intuitivas y detalladas representaciones.
Un ausente y dos apuestas
Uno siente que no se haya reconocido el trabajo de Gennadij Spirin (Moscú, Rusia, 1948) un gran revolucionario con sus acuarelas y dibujos que combinan la tradición rusa con historias actuales. Para mí era, y es, maestro de maestros y con suficiente obra publicada fuera de su país para haber influido tanto en artistas europeos como americanos. Sus ilustraciones son obras de arte y están en los museos. Pero, probablemente, su candidatura no contó con apoyos ni en el jurado ni en un dossier “moderno y distinguido”.
Ilustración Javier Zabala
Así que, en esta ilustrada final del Andersen 2012,  uno hincha o apuesta por Roger y Javier, un brasileño y un español con la originalidad como bandera en sus trabajos, uno dibujando desde las entrañas de culturas milenarias y otro con todo el colorido brasileño en sus pinceles: Javier Zabala y Roger Mello.
Javier Zabala (León, España, 1962) es un genio de la acuarela que mezcla con otras técnicas y texturas en expresivos dibujos. Se ha atrevido con las grandes obras de la literatura universal (léase el Quijote o El gato con botas) y ejerce su magisterio dentro y fuera de España. Cada uno de sus libros es diferente y sus álbumes tienen la habilidad de ir más allá de los textos, en interpretaciones que enriquecen tanto un Hamlet para niños como un El Conde Lucanor. Puede verse su trabajo en: http://www.javierzabala.com/
"Navidad con libros" - Roger Mello
Roger Mello (Brasilia, Brasil, 1965) es un genio del color en libros desbordantes. Mis hijas tienen libros suyos dedicados y tanto sus historias de la tradición brasileña como sus viñetas de animales sorprenden desde corta edad (del lector). Ha publicado casi un centenar de libros, muchos de los cuales escribe él mismo, pudiéndose ver una evolución que llega a ofrecer en sus trabajos cada vez más lecturas múltiples y detalladas. Es un artista festivo y se agradece. Tiene un blog conjunto en: http://capaduraemcingapura.blogspot.com.ar/


La suerte está echada, pero desde aquí un último ánimo para Roger y Javier, Javier y Roger.